Nuestros primeros dias de compañeros fueron muy buenos. Dario era la persona perfecta para tener enfrente y aunque la mania moderna de ahorrar espacio nos obligaba a estar más cerca de lo que huniera querido, él se mostraba respetuoso de mis espacios. Asi logramos una convivencia en armonia.
Mi espacio es tan importante como mi tiempo, que es como otra forma de espacio y tiene tambien un lugar individual. Yo no soy de los que piensan que hay un único tiempo para todos, mas bien creo que hay un tiempo de cada uno y que se puede decidir, o no, compartirlo con otros. Por esoes que algunas veces a una persona se le hace eterno un momento mientras que a la de al lado le parece una milesima de segundo. En la oficina, como en otros lugares compartidos, para convivir hace falta restringir el uso a particular de los lugares compartidos. En esos lugares, como la maquina de cafe, se ponen en juego el espacio y el tiempo.
Algunas personas piensan que soy un hermitaño, pero no es asi, simplemente acepto mi capacidad real para compartir, cosa que muchos no hacen y asi terminan, con ataques de pánico o alguna otra enfermedad moderna.
Recuerdo los primeros tiempos con Dario y pareciera que los ojos se me humedecen, aunque no. Cada mo preguntaba al otro si quería algo cuando iba para la cocina, pero los dos nos respondíamos que no. Era nuestro código. Nos preocupábamos por el otro y a la vez sabíamos que no íbamos a molestarlo ni íbamos a ser molestados. Un acuerdo tácito surgido de la convivencia inteligente. Pero como todo lo bueno, no pudo durar. Dijo que sí y lo desbarató esa perfección que habíamos logrado. Ahora ya no puedo preguntarle cada vez que me levanto para ir a la cocina porque tengo miedo de que me conteste nuevamente que sí. ¿Pero por qué lo hizo? No era necesario. Hay gente que no puede soporta la perfección.
Seguramente si le pregunto, cosa que no pienso hacer, va a decir que de tanto tiempo, pensó que quizás podíamos tomar un café juntos, que ocho horas todos los días compartiendo el lugar y bla bla bla. ¿Pero es que tenemos que ser amigos? ¿Puede ser que la gente crea que las relaciones siempre tienen que evolucionar? Estábamos en el ideal y en ese punto no hay posibilidad de mejora. No teníamos que buscar la evolución sino la permanencia, pero todo esto seguramente ni siquiera lo pensó. Dijo que sí porque se le ocurrió nomás. O por comodidad, para no tener que levantarse él. Y ahora por su comodidad de un minuto nos incomodamos todo el resto del tiempo.Maldito descerebrado. Ahora mismo quiero ir a buscar un café y tengo que estar pensando en este infeliz que me complicó la existencia. Pero si a mi no me importa, ¿por qué debería estar preguntándole cada vez que me levanto? No lo voy a hacer más, eso voy a hacer. Y cuando él me pregunte le voy a decir que no hasta que se canse. Pero. ¿que digo? Ya lo arruinó todo. Es del tipo de personas que en lo único que tiene éxito es en hacer las cosas mal. Pero le tengo que reconocer que logra arruinar las cosas perfectamente bien. Y arruinar algo perfectamente bien es tan difícil como lograr que salga perfectamente bien. Y este tipo si que lo consigue. Debe ser un problema sanguíneo, un problema heredado, porque logra la perfección en lo equivocado, en lo que debería tratar de evitar. Y una cosa tan bien lograda no puede haberla aprendido en una sola vida, tiene que haber sido perfeccionada de generación en generación.
Ahora todo sigue así, infectado con la perfecta estupidez de este tonto. De este tonto un poco inteligente, porque sus logros no son tan sencillos para que los pueda conseguir cualquiera. Seguramente tenga un desvío entre aquello que cree querer conseguir y aquello que busca en realidad, siendo que la realidad entonces debe serle mucho mas subconsciente que consciente.
Por suerte estamos quienes lo tenemos todo mucho mas claro. Quizás yo mismo debería intentar ayudarlo, aunque realmente no quiero ir a tomar café con él. Podría buscar alguna otra forma, pero cada cual tiene su destino y este tipo nació para arruinar las cosas. No quiero que mi buena voluntad termine trayéndome problemas, porque si está en la sangre puede ser contagioso. Lo mejor va a ser ignorarlo, hacer como si no existiera y volver a mi comodidad previa, a ese equilibrio que él decidió romper sin consultarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario